«LOS CULPABLES SOMOS NOSOTROS, LOS JUGADORES, SOMOS GENTE GRANDE», AFIRMÓ AGUSTÍN BALCARCE, DE INDEPENDIENTE
La última fecha del Torneo Clausura de la Liga Pampeana dejó un cierre tan emotivo como polémico. Mientras Alvear FBC se consagraba como el gran ganador del Clausura y, con ello, se quedaba con el título de campeón de Liga Pampeana tras haber ganado también el Apertura, en General Pico todo terminó de la peor manera. Sportivo Independiente, que llegaba con chances de disputar la finalísima, cayó 2-1 como local ante Ferro de Realicó, y el resultado desató una verdadera batalla campal en el estadio Roberto Petit de Meurville. Lo que comenzó como un cruce entre jugadores y cuerpos técnicos, escaló rápidamente con golpes, empujones y escenas de extrema tensión.
Esta tarde en 980 Master Deportivo, Agustín Balcarce, arquero del «rojo», habló de lo ocurrido ayer: «Muy triste y muy arrepentido de todo. Lo que diga no va a ser justificación pero con las pulsaciones a mil y un gol en los últimos minutos que nos hace perder el campeonato, fue un poco de todo», reconoció.
Balcarce fue claro, señaló que los responsables son quienes estaban dentro del terreno de juego y nadie más: «Independiente no se merece lo que pasó ayer, porque es un club familiero, muy lindo, que no tiene por qué estar metido en estas cosas. Los responsables somos los jugadores, somos grandes y sabíamos lo que hacíamos».
Acerca del contexto que derivó en los actos violentos ocurridos ayer, el arquero destacó: «Hay que saber perder y ganar. Lo lógico era que ellos fueran a festejar el gol, nosotros sacáramos del medio y listo», sin embargo señaló que hubo jugadores por parte de la visita que «dijeron cosas de más» y eso provocó la reacción, aún así Balcarce aseguró que » esto no se justifica en nada, fue algo muy feo lo que pasó».
Finalmente, dejó una reflexión personal sobre lo ocurrido: «Quiero pedir disculpas, nosotros como personas grandes y jugadores, creemos que el futbol no es lo que se mostró ayer. En mi caso eso no representa ni a mí ni a mi familia».